La memoria

¿Qué es la memoria?

Para empezar debemos entender que es la memoria, cómo funciona, cuáles son sus tipos y sus fases. Cualquier persona nos podría decir que la memoria es aquello que nos hace recordar las cosas, pero qué es realmente, cómo funciona, dónde se encuentra y lo que más interesa a este grupo: podemos hacer algo para mejorarla o por lo menos mantenerla?. A lo largo de esta guía vamos a intentar dar respuesta a todas estas preguntas.

Diferentes definiciones de memoria:
- La retención del aprendizaje o la experiencia.
- El aprendizaje es la adquisición de conocimiento y la memoria es el almacenamiento de una representación interna de tal conocimiento. Blakemore.(1988).
- “La memoria es lo que nos permite organizar experiencias pasadas y hacerlas accesibles cuando las necesitamos”. Baddeley ( 1986)

Tipos de memoria

1.Memoria sensorial: Aquella que captamos a través de los sentidos:
- Memoria táctil
- Memoria auditiva
- Memoria olfativa
- Memoria gustativa
Un sabor o un olor nos puede hacer recuperar algo de nuestra infancia.

2. Memoria a corto plazo: Es el tipo de memoria que nos permite retener información durante periodos cortos de tiempo su capacidad es limitada, por ejemplo un número de teléfono.

3. Memoria a largo plazo: Es la memoria que nos sirve para conservar información durante un tiempo más prolongado desde minutos a un tiempo ilimitado.
Se distinguen dos tipos:
• La declarativa o explícita, recuerda, evoca, el “que” de experiencias previas, objetos, rostros, nombres, conceptos, hechos. Por eso puede ser más de carácter episódico o semántico.
• La implícita se expresa a través de conductas, tiene que ver con el “como” , por ejemplo de los actos que la persona ejecuta, sus habilidades, destrezas, como se hacen las cosas.

4. Memoria episódica. Es la que guarda hechos ocurridos en una época y lugar determinado en el pasado de una persona, como por ejemplo las experiencias personales del pasado.

5. Memoria semántica: Conserva datos concretos como las capitales del mundo o las tablas de multiplicación.

6. Memoria procedural: Es aquella memoria que nos permite realizar cosas de manera automática una vez aprendida sin necesisidad de prestar atención: Como por ejemplo: conducir, una vez hemos aprendido no pensamos cuando ponemos primera marcha...., hacer ganchillo, etc.

¿Dónde está la memoria?

El cerebro

La corteza cerebral o córtex. La corteza cerebral constituye el 85% del peso del cerebro. Ésta es la parte pensante del cerebro. Te permite resolver problemas de matemáticas, alimentar a tus peces, bailar, recordar el cumpleaños de tu hermana y dibujar. La corteza cerebral hace que los seres humanos podamos razonar.
La corteza cerebral está formada por dos mitades, una a cada lado de la cabeza. La mitad derecha nos ayuda a pensar en cosas abstractas, como en la música, los colores o las formas. Y la mitad izquierda es la que es más analítica, te ayuda con las matemáticas, la lógica y el discurso.

La mitad derecha del cerebro controla la parte izquierda de tu cuerpo y la mitad izquierda controla la derecha.

El hipocampo es la parte que utilizamos para recordar el camino al “Centro Cultural de Hispanohablantes”. El hipocampo forma parte de la corteza cerebral y es la zona del cerebro que se ocupa de la memoria. Como hemos dicho antes hay distintas clases de memoria: dos de éstas son las llamadas a corto y a largo plazo.
Tu hipocampo tiene la gran tarea de transferir ( pasar) la información entre las memorias a corto plazo y largo plazo.
El sistema nervioso está formado de millones y millones de células microscópicas llamadas neuronas. Cada neurona tiene pequeñas ramificaciones que sobresalen y le permiten conectarse a otras neuronas. Al nacer, tu cerebro tenía todas las neuronas que siempre tendrás, pero muchas de ellas no estaban conectadas entre sí. Cuando aprendes cosas, los mensajes van de una neurona a otra, una y otra vez. A la larga, el cerebro empieza a crear conexiones (o vías) entre las neuronas, para que las cosas sean más fáciles y puedas hacerlas cada vez mejor.

Piensa en la primera vez que montaste bicicleta. El cerebro tenía que pensar en pedalear, permanecer en equilibrio, controlar el manillar, vigilar la calle e incluso frenar - todo a la vez. Un trabajo difícil, ¿verdad? Pero con el tiempo y la práctica, las neuronas transmitieron mensajes entre sí hasta que se creó una vía en el cerebro. Ahora ya puedes montar bicicleta sin pensarlo, porque las neuronas han creado con éxito la vía de "montar bicicleta".
De esta manera tenemos múltiples de vías, todo lo que se aprende crea nuevas conexiones entre estas células.

¿Dónde están las emociones alegría; enfado/ ira; tristeza?

El cerebro tiene un pequeño grupo de células en cada lado llamado amígdala. La palabra "amígdala" viene de la palabra en latín para "almendra" y ese es el aspecto que tiene esta zona. Los científicos creen que las amígdalas son las responsables de las emociones. Así cuando os pongáis tristes porque yo me vuelvo a España( je,je), vuestras amígdalas son las que están trabajando. Pero la amígdala no solo nos sirve para ponernos tristes sino también hace sentir muy emocionado a Manolo cuando gana su equipo de fútbol.
La importancia de la atención en la memoria.
Se llama atención al proceso por el cual captamos los estímulos importantes e ignoramos los estímulos irrelevantes. Sin ella, nuestras mentes estarían sumergidas en un mar de estímulos que nos haría volver “locos”. Imaginémonos caminando por la plaza Dam un sábado por la mañana: en esos momentos están sucediendo cientos de cosas a la vez: palomas volando, niños corriendo, un borracho chillando, semáforos parpadeando... etc.

Pero para evitar tal atasco de información tenemos un sistema para filtrar la información, pero en ocasiones, los estímulos irrelevantes pueden interferir con los estímulos relevantes. Es difícil concentrarse en una lectura , cuando los estudiantes están susurrando acerca de algo interesante.

Ansiedad, emociones y memoria.

La mayoría de nosotros nos hemos puestos nerviosos alguna vez o nos hemos sentido tristes o abatidos
La ansiedad puede provocarnos pensamientos negativos , tales como "no seré capaz de hacerlo" . Estos pensamientos pueden dificultarnos la recuperación de cosas que sabemos realmente.
Autores como Hedl y Bartlett hallaron tras realizar varios experimentos , que la ansiedad reduce la memoria de reconocimiento para las frases incluso cuando la necesidad de recuperación es minimizada.
Las emociones también juegan un papel muy importante, por tanto si una persona acaba de perder un ser querido y está triste será más difícil que se concentre en estudiar unas oposiciones...aunque cada ser humano es diferente y se puede dar que una persona se refugie en el estudio para superar una perdida.
Lo que si está claro es que si en nuestro cabeza hay un torbellino de pensamientos y emociones esta rendirá menos.

El estrés y la memoria.

Cuando estamos estresados, por el trabajo, inmigración, demasiadas demandas sociales etc...nuestro cerebro segrega una sustancia llamada cortisol, diferentes estudios han demostrado que acumulaciones de esta sustancia en nuetro cerebro puede acarrear problemas de memoria.
Por tanto es bueno prevenir el estrés por de esta manera no solo nos sentiremos mejor sino que evitaremos consecuencias como la perdida de memoria.

El olvido

El olvido se puede entender como un fracaso para pasar información de la memoria a corto plazo (MCP) a la memoria a largo plazo (MLP), como la pérdida de información una vez que ha ocurrido la transferencia, deterioro por desuso o como el fracaso para recuperar información de la memoria a largo plazo MLP.
En cuanto se refiere a la teoría del deterioro, parece ser que el paso del tiempo en sí no es importante, sino más bien lo que sucede entre el aprendizaje y la rememoración.

Diferencia entre olvidos benignos y patologías de la memoria.
Los olvidos benignos del tipo: ¿ dónde están las llaves?, ¿ cerré la llave del gas?. Los olvidos cotidianos parecen inevitables y muchas personas se resignan a padecerlos. Pero estudios recientes demuestran que la pérdida de la memoria no forma parte del normal envejecimiento. ¿Se puede mantener la memoria en buen estado durante toda la vida? Así que podemos entrena la mente para mantenerla en forma.

A partir de los 50 años ocurre un deterioro leve de la memoria y otras funciones cognitivas como el lenguaje, el sentido de la orientación y la función ejecutiva

Ese desgaste es normal y es leve y no interfiere con las actividades de la persona,que suele compensarlo con experiencia e información acumulada.

Sin embargo, cuando el deterioro es importante y empieza a afectar la vida cotidiana -una cosa es no encontrar las llaves y otra no saber para qué sirven las llaves-, esto puede deberse a enfermedades degenerativas, como el mal de Alzheimer, a procesos de deterioro vascular o a traumatismos de cráneo.
¿ Qué es el alzheimer?
La enfermedad de Alzheimer es una atrofia cerebral difusa, asociada generalmente con demencia, que se presenta de ordinario en la edad senil. La enfermedad se caracteriza por una pérdida progresiva de la memoria y de otras capacidades mentales, a medida que las células mueren y diferentes zonas del cerebro se atrofian. La enfermedad suele tener una duración de aproximadamente diez años, al cabo de los cuales la destrucción del cerebro alcanza zonas vitales, produciéndose la muerte.

Factores protectores

Nuestro estilo de vida ( alimentación, ejercicio) puede determinar nuestra calidad de vida.El haber tenido colesterol elevado en la tercera década de la vida incide en el desarrollo de trastornos de la memoria y Alzheimer a partir de la cuarta. Un diagnóstico temprano de los factores de riesgo vascular, como la hipertensión y la diabetes, que suelen estar muy mal controladas, pueden evitar el deterioro cognitivo y la llamada demencia senil.

Pero además es sumamente importante mantener una buena salud emocional, ya que el estrés, la depresión y la ansiedad tienen consecuencias negativas para las funciones intelectuales puede afectar las conexiones del hipocampo, una estructura asociada a la capacidad de adquirir y memorizar nuevos conocimientos

Otro factor del estilo de vida que puede protegernos o predisponernos al deterioro cognitivo es el grado de actividad y ejercitación mental que tengamos a lo largo de la vida. Por esa razón realizar todos los ejercicios que hemos aprendido los lunes puede ser un factor protector de la memoria.

Eleonora Sevilla Mayol

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